
La intervención en la Sala de Arte Público Siqueiros transforma la relación entre el museo y la ciudad. La demolición de dos muros, incluida la fachada principal, abre el edificio hacia la calle y establece una conexión directa con los murales de David Alfaro Siqueiros, convirtiendo al museo en un espacio social activo visible desde la banqueta. Cinco puertas de cristal de piso a techo permiten distintas configuraciones de apertura. El nuevo vestíbulo de 75 m² integra taquilla, librería, café y lounge, con acabados neutros que no compiten con las obras. El mobiliario, diseñado por Héctor Esrawe como sistema flexible de libreros móviles, permite reconfigurar el espacio. Arquitectura, mobiliario e iluminación crean una antesala dinámica que prepara al visitante para adentrarse en el universo pictórico de Siqueiros.









Fotografía
Rafael Gamo | Moritz Bernoully
Colaboración
Esrawe
Fotografía de Maqueta
Sergio López