
El proyecto se integra a un parque industrial de 343 hectáreas concentrando los usos de acceso, control y oficinas administrativas. El edificio adopta una morfología vinculada a la tipología de graneros como referencia dentro del entorno. El volumen se desarrolla en más de 90 metros de longitud mediante un escalonamiento telescópico que acompaña la horizontalidad del paisaje: la sección de mayor altura aloja la sala de juntas y el showroom, seguida por las oficinas y una cubierta de control de acceso. La estructura metálica con recubrimiento de lámina negra se complementa con un paisaje definido por el clima y la vegetación local.
Reconocimientos: 2017: Bienal de Arquitectura a Ciudad de México, Medalla de Plata | 2016: Asociación de Arquitectos de Interiores, Primer Premio Interiores de Oficina | II Bienal Latinoamericana de Arquitectura del Paisaje, Finalista







Fotografía
Jaime Navarro
Colaboración
AECOM