
La sede de Steelcase en la Ciudad de México integra espacio corporativo y sala de exhibición. Un corredor de 80 metros funciona como calle interior que articula las distintas funciones: áreas operativas, cafetería, showroom y espacios colaborativos. Paneles de madera calados orientan desde el acceso hacia esta columna vertebral que organiza la planta en dos franjas: una abierta y flexible donde el mobiliario se agrupa en "territorios" diferenciados mediante nubes de fieltro, y otra con áreas más cerradas para el personal. Los materiales neutros, madera clara, alfombra, fieltro y cristal, aportan calidez sin competir con el mobiliario expuesto, reforzando la vocación del espacio como sala de exhibición.
Reconocimientos: 2016: Noldi Schreck Award, Primer Lugar Interiores de Oficina



Fotografía
Jaime Navarro