
En los últimos años, la expansión urbana y el aumento del parque vehicular han transformado la movilidad en Mérida, evidenciando la necesidad de replantear la forma en que se diseñan sus intersecciones. El proyecto plantea un cambio de enfoque: mejorar las condiciones de cruce para peatones y ciclistas sin sacrificar la capacidad vehicular. De 135 intersecciones analizadas en 2019, se seleccionaron las 61 de mayor relevancia, desarrollando para cada una propuestas basadas en conteos de vehículos y peatones, diseños esquemáticos y simulaciones de tráfico a cinco y diez años. Las intervenciones abarcaron diversas tipologías: incorporación de semáforos en glorietas, mesetas, ampliación de banquetas, refugios peatonales y ajustes geométricos en carriles sobredimensionados.




Fotografía
Pedro Castro