
El proyecto transforma un espacio histórico en refugio contemporáneo que alberga más de 18 mil volúmenes, con piezas de madera de tzalam que dialogan con la colección y la arquitectura patrimonial. Los 450 metros lineales de estantería organizan el espacio: libreros suspendidos crean ritmo y profundidad, mientras muebles bajos, mesas y sillones favorecen una experiencia íntima de lectura. Al fondo, un cubo resguarda el escritorio de García Terrés y su archivo personal. El proyecto incluye "Tiempo suspendido", instalación de Perla Krauze donde más de 300 piedras de resina flotan sobre los lectores, evocando el tiempo detenido entre libros y memorias.
Reconocimientos: 2013: Best Interiors LATAM & Caribbean, Primer Lugar, Categoría Cultural/Institucional/Educativo, IIDA






Fotografía
Jaime Navarro | Moritz Bernoully