
El proyecto explora el papel del diseño en la recuperación del conocimiento histórico, material y natural para restituir la identidad de Acapulco como centro global de intercambio comercial y cultural. Los recientes eventos climáticos han expuesto la fragilidad de su desarrollo urbano, subrayando la necesidad de reconectar con su pasado, no desde la nostalgia, sino como punto de partida para nuevas posibilidades creativas, económicas y arquitectónicas. Además, reflexiona sobre cómo este legado puede reimaginarse desde la resiliencia, la adaptación y el desarrollo sostenible.
La instalación se despliega en una doble celosía con dos elementos: un archivo de visiones urbanas históricas y contemporáneas, incluyendo mapas de Humboldt y obras de Porset, Candela, Pani, Wright y Lautner, y la celosía misma, experimento físico y conceptual donde tradición e innovación convergen.






Fotografía
Ricardo de la Concha
Colaboración
Cadena Concepts | Esrawe